Sherwood
AtrásSituado en el número 5 de la emblemática Calle Gascona de Oviedo, el bar Sherwood se presenta como una alternativa a las tradicionales sidrerías que dominan este conocido bulevar. Su propuesta se centra en ofrecer un espacio para la cerveza y las copas en un ambiente que, para bien y para mal, genera opiniones muy dispares entre su clientela.
La propuesta: copas y cervezas a buen precio
El principal atractivo de Sherwood, y el punto en el que coinciden la mayoría de las valoraciones positivas, es su excelente relación calidad-precio en las bebidas. Varios clientes lo describen como un lugar ideal para tomar algo, destacando que las copas están bien servidas y a un coste muy competitivo, llegando a calificarlo de "barato" para estar en una de las zonas más transitadas y cotizadas de la ciudad. Esto lo convierte en una opción muy atractiva para quienes buscan disfrutar de la vida nocturna o de un "tardeo" sin que el bolsillo se resienta. La oferta parece enfocarse más en ser una cervecería y un bar de copas que en competir con la gastronomía local.
El local cuenta con un salón interior y una terraza de bar directamente sobre la animada calle, lo que permite a los clientes sumergirse en el bullicio característico de Gascona. Esta ubicación es, sin duda, uno de sus mayores activos.
El gran inconveniente: una notable inconsistencia en el servicio
A pesar de sus ventajas en precio y ubicación, Sherwood arrastra una seria desventaja que se repite de forma constante en las reseñas a lo largo del tiempo: la inconsistencia en el trato al cliente. El servicio parece ser una lotería, capaz de proporcionar una experiencia magnífica o una francamente desagradable.
Por un lado, hay menciones específicas a personal muy competente y amable. Una camarera llamada Cecilia es descrita como "impecable, simpática y amable", y otros comentarios alaban la eficacia y amabilidad de otros miembros del equipo. Estos empleados contribuyen a generar un buen ambiente y a que la experiencia sea totalmente recomendable.
Sin embargo, en el otro extremo de la balanza, pesan mucho las críticas negativas, a menudo dirigidas hacia una empleada en concreto descrita como "rubia, con gafas y mal encarada". Las quejas son graves y recurrentes: se habla de un trato "vejatorio", de un tono elevado e impertinente al dirigirse a los clientes, de falta de limpieza en mesas y vasos, y de una actitud grosera en general. Que estas críticas se repitan a lo largo de varios años sugiere un problema persistente que la dirección del establecimiento no parece haber solucionado y que supone un riesgo para cualquier cliente que decida visitar el local.
¿Y la comida? Una oferta secundaria con críticas
Aunque el fuerte de Sherwood son las bebidas, también ha ofrecido servicio de comidas, como menús del día. La información al respecto es más escasa y no particularmente positiva. Una reseña de hace un tiempo califica la comida de "insípida" y los postres de "sosos", describiendo la experiencia culinaria como "sin pena ni gloria". Además, se apunta a una falta de transparencia en los precios, con suplementos por la terraza que no se avisan con antelación o el cobro extra del café aunque se pida en lugar del postre. Esto indica que, si bien puede ser una opción para comer, probablemente no sea su punto fuerte y no esté a la altura de la oferta gastronómica de los bares de su entorno.
final
Sherwood es un bar con dos caras muy definidas. Por un lado, ofrece una oportunidad excelente para disfrutar de copas y cervezas a precios muy asequibles en una de las mejores ubicaciones de Oviedo. Su terraza de bar es un lugar privilegiado para vivir el ambiente de Gascona. Sin embargo, el riesgo de recibir un servicio deficiente y desagradable es real y está bien documentado por numerosos clientes. La experiencia depende en exceso del personal que te atienda ese día. Es una opción a considerar para tomar algo económico, pero entrando con la advertencia de que el trato al cliente puede ser una auténtica lotería.