Sidrería El Llagar
AtrásUbicada en la Plaza de la Villa de Canillejas, la Sidrería El Llagar se ha consolidado como un referente de la gastronomía asturiana en el distrito de San Blas-Canillejas de Madrid. Con una trayectoria que se remonta a 1989 con la apertura de su primer local, El Llagar de Covadonga, y la posterior inauguración del restaurante principal en 2007, este establecimiento ha logrado capturar la esencia de Asturias, atrayendo a una clientela fiel que lo mantiene constantemente concurrido. Este es un bar restaurante que promete una inmersión completa en los sabores del norte de España, aunque esta popularidad trae consigo tanto ventajas como algunos inconvenientes que los futuros clientes deben considerar.
Una Propuesta Gastronómica Auténtica y de Calidad
El principal atractivo de El Llagar es, sin duda, su cocina. Los comensales destacan de forma recurrente la alta calidad de sus platos, llegando a calificar la comida como "deliciosa" o incluso comparable a una "estrella Michelin", según la experiencia de algunos clientes. El plato estrella que resuena en casi todas las valoraciones es el cachopo. Descrito como de "buen tamaño" y delicioso, es una de las razones principales por las que muchos visitan el local. No obstante, la excelencia tiene su ritmo; varios clientes señalan que la espera por el cachopo puede ser prolongada, aunque concluyen unánimemente que "ha valido la pena".
Más allá del cachopo, la carta ofrece un recorrido por los clásicos asturianos. Las croquetas, especialmente las de cabrales, son otro de los platos aclamados, junto con el revuelto de morcilla y los pimientos del piquillo. Los postres caseros, como la "magnífica y esponjosa" tarta de queso y un "delicioso" arroz con leche, cierran la experiencia culinaria con una nota alta. Este compromiso con la calidad se refleja en la percepción general de una relación calidad-precio equilibrada, aunque con matices.
El Ambiente: Entre lo Acogedor y lo Ajetreado
El Llagar se estructura en varios ambientes para adaptarse a diferentes ocasiones. La planta baja funciona como la sidrería, un espacio más informal ideal para el tapeo y la barra. La planta superior alberga un salón más pequeño y acogedor, pensado para comidas a la carta. Sin embargo, uno de sus grandes atractivos es su bar con terraza, una amplia zona cubierta que permite disfrutar del exterior durante todo el año y que, durante los meses más cálidos, cuenta con un eficaz sistema de vaporización para refrescar el ambiente. Este espacio es perfecto para quienes buscan bares para cenar al aire libre.
El interior está decorado con un estilo típicamente asturiano, creando una atmósfera tradicional y acogedora. No obstante, la popularidad del lugar lo convierte en un bar concurrido. Estar "lleno hasta los topes" es la norma, lo que genera un ambiente vibrante y animado, pero también puede resultar ruidoso y ajetreado para quienes busquen una velada tranquila. La alta demanda hace que reservar con antelación sea prácticamente imprescindible para asegurar una mesa, especialmente durante los fines de semana.
Puntos a Considerar Antes de la Visita
Precio y Servicio
En cuanto al coste, la percepción es mixta. Mientras algunos clientes consideran que la cuenta final es justa para la calidad ofrecida, con un gasto medio que ronda los 35€ por persona, otros opinan que los precios de las raciones y bebidas son "algo elevados" o que la relación calidad-precio es "buena tirando para arriba". Es un establecimiento de precio moderado (marcado con un nivel 2 de 4), por lo que no es la opción más económica, pero la calidad de la comida parece justificar la inversión para la mayoría.
El servicio recibe, en general, comentarios muy positivos. El personal es descrito como "atento", "correcto" y "eficiente". Algunas reseñas incluso destacan la atención "impecable" de miembros específicos del equipo, como una camarera de la barra llamada Carol, lo que demuestra un cuidado por el trato al cliente que contribuye a una experiencia satisfactoria, incluso en los momentos de mayor afluencia.
La Sidra y la Especialización
Como su nombre indica, es un bar de sidra. La sidra asturiana es protagonista y se sirve de manera tradicional. Sin embargo, los más puristas deben saber que la oferta se centra exclusivamente en la sidra asturiana. Un cliente echó en falta más variedad, como la sidra vasca. Esto no es tanto un punto negativo como una declaración de principios: El Llagar es "asturiano 100%", un bastión de la tradición de esta región en Madrid.
Aspectos Logísticos y de Accesibilidad
- Reservas: Dada su popularidad, es altamente recomendable reservar con antelación para evitar decepciones o largas esperas. Ir sin reserva puede significar tener que conformarse con un sitio en la barra, si es que hay disponibilidad.
- Accesibilidad: Un punto negativo importante a destacar es la falta de una entrada accesible para sillas de ruedas. Esta limitación excluye a clientes con movilidad reducida, un aspecto crucial a tener en cuenta.
- Aparcamiento: Aunque está en una plaza, encontrar aparcamiento puede ser complicado. Sin embargo, su web informa de un parking público gratuito a menos de 300 metros, en la calle Esfinge, 37.
Final
Sidrería El Llagar se presenta como una opción sólida y muy recomendable para quienes busquen una experiencia asturiana auténtica y de calidad en Madrid. Se encuentra entre los mejores bares y restaurantes de su especialidad en la zona, gracias a platos icónicos como su cachopo y a una atmósfera animada. Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de su perfil: es un lugar ruidoso y concurrido, con precios en la franja media-alta y con la importante limitación de no ser accesible para personas con movilidad reducida. Si se busca una velada animada, un tapeo de calidad o una cena contundente con sabor a Asturias, y se planifica con una reserva, la experiencia en El Llagar tiene todas las papeletas para ser memorable.