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Sidrería Merendero El Mallu del Infanzón

Sidrería Merendero El Mallu del Infanzón

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Carretera de Peon AF 331, km 276, Alto del Infanzon, Periurbano - Rural, 33394 Infanzón, Asturias, España
Bar Restaurante Restaurante de cocina española Sidrería
8.2 (1240 reseñas)

La Sidrería Merendero El Mallu del Infanzón se presenta como una propuesta de la cocina tradicional asturiana en un formato espacioso y abierto, muy acorde con su apellido de "merendero". Situado en el Alto del Infanzón, este establecimiento forma parte de una conocida cadena de bares y restaurantes, pero con la particularidad de ofrecer un entorno más rural y relajado, ideal para disfrutar del buen tiempo gracias a sus amplias terrazas. Esta combinación de sidrería clásica y espacio al aire libre es uno de sus principales atractivos, atrayendo tanto a familias como a grandes grupos.

Puntos Fuertes: Ambiente, Servicio y Raciones Abundantes

Uno de los aspectos más valorados por los clientes es, sin duda, su ubicación y ambiente. Como merendero, El Mallu del Infanzón aprovecha su espacio exterior para crear una atmósfera distendida, perfecta para comidas largas y sobremesas tranquilas. La disponibilidad de dos aparcamientos gratuitos facilita el acceso, un detalle práctico que se agradece en una zona menos céntrica. Además, su localización en el Alto del Infanzón permite, con un breve paseo, acceder a vistas panorámicas de Gijón, añadiendo un valor extra a la visita.

En cuanto al servicio, las opiniones suelen coincidir en describirlo como rápido y atento. Los camareros reciben elogios por su eficiencia, un factor clave para garantizar una buena experiencia, especialmente cuando el local está concurrido. Esta agilidad en la atención contribuye a que el lugar sea percibido como una apuesta segura para muchos de sus clientes habituales.

La generosidad en las raciones es otra de sus señas de identidad. Tanto en la carta como en los menús cerrados, la cantidad es un factor recurrente en las reseñas positivas. Por ejemplo, el "menú cachopo" o el "menú de paella" son descritos como muy abundantes, hasta el punto de que, en ocasiones, un menú para dos personas puede ser suficiente para más comensales. Esta característica posiciona a El Mallu como una opción interesante para quienes buscan bares para comer bien y en cantidad, ofreciendo una buena relación entre precio y volumen de comida.

Los Platos Estrella que Conquistan Paladares

Cuando la cocina de El Mallu del Infanzón acierta, lo hace con contundencia. El cachopo es, sin duda, uno de los protagonistas de la carta. Muchos clientes lo describen como espectacular, destacando su gran tamaño y su sabor. Las carnes a la parrilla también reciben alabanzas, calificadas como de excelente calidad. Platos más sencillos pero representativos de la gastronomía asturiana, como el chorizo a la sidra, también sorprenden gratamente. La carta se complementa con una variedad de arroces, como el de setas y chipirones, que ha sido específicamente recomendado por su buen sabor, y postres como la tarta de queso, que cierra la comida con una nota positiva para muchos.

El Talón de Aquiles: La Irregularidad en la Cocina

A pesar de sus notables fortalezas, el principal problema que enfrenta El Mallu del Infanzón es la falta de consistencia en la calidad de su comida. Esta irregularidad genera una polarización en las opiniones de los clientes que resulta imposible ignorar. Mientras unos viven una experiencia gastronómica excelente, otros se llevan una profunda decepción, a menudo con los mismos platos.

El cachopo, su plato más emblemático, es también el epicentro de esta controversia. Hay quien lo define como "prácticamente perfecto", pero otros lo critican duramente, señalando problemas graves como un rebozado que se desprende, una carne de calidad deficiente que resulta dura y con una textura que algunos describen como "cocida", y un queso de gama baja. Esta disparidad de experiencias sugiere que el resultado final puede variar significativamente de un día para otro.

La parrilla, otra de las especialidades de la casa, tampoco escapa a esta crítica. Algunos clientes habituales han notado un descenso en la calidad, afirmando que "deja mucho que desear" en comparación con visitas anteriores. Incluso entrantes como los langostinos a la plancha han sido servidos poco hechos en algunas ocasiones. Esta falta de un estándar de calidad constante es un riesgo para el comensal, que no puede estar seguro del tipo de experiencia que encontrará.

La Percepción del Precio: ¿Justificado o Excesivo?

La inconsistencia en la cocina impacta directamente en la percepción del precio. Un menú para dos personas, como el de cachopo, que ronda los 60 euros, puede parecer una excelente oferta si la calidad acompaña a la cantidad. Sin embargo, si la ejecución del plato es deficiente, ese mismo precio se percibe como excesivo y desproporcionado. Esta dualidad convierte la visita en una especie de lotería: puede salir muy bien o puede resultar en una comida cara para la calidad recibida. Los postres, por su parte, no logran compensar, siendo descritos en general como correctos pero sin nada destacable.

Sidrería Merendero El Mallu del Infanzón es un bar-restaurante con dos caras. Por un lado, ofrece un entorno privilegiado, especialmente en sus bares con terraza, un servicio eficiente y raciones muy generosas que lo convierten en un lugar ideal para reuniones sociales y familiares. Por otro lado, la notable irregularidad en la calidad de su cocina, sobre todo en platos clave como el cachopo y la parrilla, supone un riesgo considerable. Es un establecimiento con un enorme potencial que, cuando tiene un buen día, ofrece una experiencia asturiana auténtica y satisfactoria. No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de que la calidad puede no ser la misma en cada visita.

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