Sidreria Ye lo que hay
AtrásSidrería Ye lo que hay, ubicada en la Calle Rey Pelayo de Piedras Blancas, es uno de esos bares que genera conversaciones y opiniones radicalmente opuestas. Su propio nombre, una expresión asturiana que se traduce como "es lo que hay", parece una declaración de intenciones, un reflejo de la experiencia dual que ofrece a sus clientes. Para algunos, es un referente de la comida casera, con raciones generosas y sabores auténticos; para otros, una fuente de frustración por un servicio deficiente y problemas de gestión.
La cara amable: Raciones abundantes y sabor tradicional
Quienes defienden este establecimiento lo hacen con contundencia, destacando principalmente la calidad y cantidad de su oferta gastronómica. Varios clientes califican la comida como "brutal" y "fenomenal", señalando que tanto el menú del día como las opciones de la carta mantienen un nivel muy alto. Las raciones son descritas como abundantes, con una relación calidad-precio que muchos consideran excelente. Entre los platos más elogiados se encuentran los chipirones fritos, tan buenos que algunos comensales han repetido en la misma visita, y un lacón que evoca el sabor tradicional de las recetas caseras de antaño.
Esta sidrería se presenta como una opción sólida para quienes buscan una experiencia culinaria sin pretensiones pero con fundamento. Es un lugar donde se puede disfrutar de un buen vino o una cerveza acompañada de tapas contundentes, representando el espíritu de los bares asturianos de toda la vida.
La cruz de la moneda: Servicio y limpieza en entredicho
Sin embargo, no todas las experiencias son positivas. Una parte significativa de las críticas se dirige hacia aspectos operativos que empañan por completo la visita. El servicio es el punto más conflictivo, con relatos detallados de graves deficiencias. Un grupo de diez personas, por ejemplo, narra una noche para olvidar: a pesar de tener una reserva para las 23:00h, no fueron sentados hasta medianoche. La espera no terminó ahí, ya que la comida tardó otra hora en llegar después de haberla pedido.
El trato del personal también ha sido motivo de queja, con descripciones de actitudes desagradables, malas formas y una total falta de disculpas ante los evidentes retrasos. Este mismo grupo cuenta cómo los cubiertos fueron simplemente dejados sobre la mesa para que ellos mismos los distribuyeran y cómo los platos llegaron uno a uno, obligando a los comensales a comer por turnos mientras veían cómo mesas que llegaron después eran atendidas con normalidad.
Otro aspecto alarmante señalado por un cliente es la limpieza. Una visita al baño reveló una suciedad acumulada que, según su testimonio, parecía de varios días, lo que le llevó a cuestionar el estado de higiene general del local, incluida la cocina. Este es un punto crítico que puede disuadir a muchos potenciales clientes.
Inconsistencia en la cocina
Incluso la comida, el punto fuerte para muchos, no está exenta de críticas. Mientras unos la alaban, otros han encontrado problemas de preparación. Se mencionan cachopos que llegaron crudos por dentro en un surtido variado, o un lomo del menú que estaba "excesivamente salado". Estas inconsistencias sugieren que, aunque la cocina tiene la capacidad de producir platos excelentes, la ejecución puede ser irregular, dependiendo del día o del volumen de trabajo.
Información práctica para el cliente
Para quienes decidan sopesar los pros y los contras y darle una oportunidad, aquí hay algunos datos útiles:
- Dirección: C. Rey Pelayo, 14, 33450 Piedras Blancas, Asturias.
- Horario: El local cierra los martes. El resto de la semana, su horario es amplio, generalmente de 11:00 a 24:00, con un horario más corto los lunes (hasta las 17:00).
- Servicios: Ofrecen comida para llevar y aceptan reservas, aunque la utilidad de estas últimas ha sido cuestionada. Disponen de acceso para sillas de ruedas.
En definitiva, Sidrería Ye lo que hay es un establecimiento de contrastes. Ofrece la promesa de una comida o cena memorable por su sabor y abundancia, pero con el riesgo latente de sufrir una experiencia negativa debido a un servicio desorganizado, largas esperas y posibles fallos en la limpieza y la cocina. La decisión de visitarlo recae en el apetito por la aventura de cada cliente, que debe estar preparado para lo mejor o, quizás, para lo peor. Ciertamente, "ye lo que hay".