Sixty-One Secret Lobby Bar
AtrásUbicado dentro del Hotel The Artist, justo frente al Museo Guggenheim, el Sixty-One Secret Lobby Bar se presenta como una propuesta sofisticada para quienes buscan una experiencia de coctelería elevada en Bilbao. Su concepto de "lobby bar secreto" evoca un aire de exclusividad y su ambiente interior, cálido y elegante, está diseñado para ser un refugio del bullicio urbano, inspirado en la atmósfera de los locales de Nueva York o Londres de los años 20. Este establecimiento opera todos los días desde las 17:30 hasta la 01:00, ofreciendo un amplio horario para disfrutar de la tarde y la noche.
Oferta de bebidas y gastronomía
El punto fuerte del Sixty-One es, sin duda, su coctelería. La carta abarca desde los grandes clásicos como Mojitos, Negronis o Pisco Sours, hasta creaciones de autor más innovadoras y cócteles premium, demostrando un claro enfoque en la mixología de calidad. Los precios de los cócteles, según su menú, se sitúan en torno a los 14 euros, un dato a tener en cuenta para el visitante. Más allá de las bebidas, el bar complementa su oferta con opciones para picar. Reseñas de clientes destacan positivamente las croquetas de jamón, lo que indica que es posible disfrutar de tapas y copas en un mismo lugar, aunque la oferta gastronómica parece ser más un acompañamiento que un pilar central.
Ambiente y eventos
El bar no solo vive de su carta, sino también de su atmósfera. Definido como un lugar con un ambiente "ideal" y una atención "perfecta" por algunos usuarios, busca ser un espacio íntimo y propicio para la conversación. Un atractivo adicional son sus eventos de jazz en directo, que tienen lugar el segundo jueves de cada mes, transformando el local en un escenario musical que enriquece la experiencia. Esta iniciativa lo posiciona como uno de los bares con encanto de la ciudad para los amantes de este género musical.
Puntos a favor: Vistas y calidad
Uno de los mayores atractivos del Sixty-One, y del hotel en general, es su ubicación privilegiada. Aunque el bar se encuentra en el lobby, el edificio ofrece unas vistas espectaculares del Museo Guggenheim, un reclamo mencionado en múltiples opiniones. Un cliente antiguo, de la época en que el hotel era el Gran Hotel Domine y el bar se conocía como "Splash & Crash", ya destacaba la cristalera con vistas al museo. Este legado visual persiste hoy día. La calidad de sus cócteles es otro punto consistentemente elogiado, con clientes calificándolos de "riquísimos", lo que sugiere un esmero notable en la preparación y el uso de buenos ingredientes. Para quienes buscan un buen gin tonic o un cóctel elaborado, este lugar cumple con las expectativas.
Aspectos a considerar: Precios y servicio
A pesar de sus fortalezas, existen aspectos que los potenciales clientes deben valorar. El principal es el nivel de precios. Una opinión de hace unos años ya señalaba el coste de una copa en 12 euros como "tremendo", y los precios actuales de los cócteles confirman que se trata de un establecimiento de gama alta. Este es un factor determinante; es un lugar para una ocasión especial más que para tomar algo de forma casual. Por otro lado, aunque muchas valoraciones son positivas respecto al trato, existe una reseña muy negativa que describe una mala experiencia. Un grupo de cuatro personas, de las cuales solo consumieron dos, se sintió mal recibido a pesar de que el local estaba casi vacío. Este incidente, aunque pueda ser aislado, sugiere una posible falta de flexibilidad o una política de consumo estricta que podría generar situaciones incómodas para algunos visitantes.
final
El Sixty-One Secret Lobby Bar es un establecimiento elegante y bien ubicado, ideal para los amantes de la buena coctelería que no tienen inconveniente en pagar un precio premium por la calidad, el ambiente y el entorno. Su atmósfera íntima, sumada a los eventos de jazz en vivo, lo convierten en una opción interesante para una velada tranquila y sofisticada. Sin embargo, el factor precio es un elemento clave a considerar, así como la existencia de críticas puntuales sobre el servicio, que aconsejan al visitante ir con las expectativas adecuadas. Es, en definitiva, uno de los bares de hotel con una propuesta definida, que juega la carta de la exclusividad y la calidad en una de las zonas más emblemáticas de Bilbao.