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SOMERA Gastro-Bar

SOMERA Gastro-Bar

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C. Ruamayor, 17-19, 39770 Laredo, Cantabria, España
Bar Bar restaurante Restaurante
9 (317 reseñas)

En el panorama gastronómico de Laredo, existen locales que, a pesar de su cese de actividad, dejan una huella imborrable en el recuerdo de quienes los visitaron. SOMERA Gastro-Bar es un claro ejemplo de ello. Ubicado en la emblemática Calle Ruamayor, en plena puebla vieja, este establecimiento supo hacerse un nombre gracias a una propuesta que combinaba con acierto la tradición y la vanguardia. Aunque sus puertas ya estén permanentemente cerradas, analizar lo que ofreció permite entender por qué alcanzó una valoración tan positiva y por qué su ausencia se nota entre los bares y restaurantes de la villa.

Una Propuesta Culinaria Diferente y Atrevida

El concepto de gastro-bar fue la bandera de SOMERA, y lo cumplió a rajatabla. Su cocina, liderada en una etapa por el chef Álvaro Velasco, se caracterizaba por ser dinámica e innovadora, buscando siempre sorprender al comensal y ofrecer una alternativa a las propuestas más tradicionales. La carta, aunque no excesivamente extensa, estaba cuidadosamente diseñada para ofrecer raciones y platos que destacaban tanto por su sabor como por su presentación. No se trataba simplemente de comer, sino de vivir una experiencia culinaria que se salía de lo común, pero manteniendo precios accesibles, un equilibrio que los clientes valoraban enormemente.

Entre sus platos más aclamados se encontraban creaciones que demostraban una técnica depurada y un profundo respeto por el producto. El huevo poché con setas y espuma de patata era descrito frecuentemente como una delicia "sin palabras", una combinación de texturas y sabores que conquistaba desde el primer bocado. El pulpo también recibía elogios constantes, calificado de "espectacular", lo que sugiere una cocción perfecta y un acompañamiento que realzaba su calidad. Otros platos memorables incluían los mejillones, las zamburiñas y unas originales empanadillas de sardina picantona con lima, que aportaban un toque fresco y atrevido. Por supuesto, no podían faltar clásicos bien ejecutados como las rabas y las anchoas, imprescindibles en cualquier bar de Cantabria que se precie.

Los Postres: El Broche de Oro de SOMERA

Si la parte salada de la carta era notable, los postres merecen una mención especial, ya que para muchos clientes eran el verdadero punto culminante de la visita. La tarta templada de queso de cabra al horno se convirtió en un postre de culto, descrita como "ESPECTACULAR" y una razón en sí misma para visitar el local. Su textura y el equilibrio entre el dulzor y el característico sabor del queso de cabra la convertían en una experiencia inolvidable. Junto a ella, destacaba el postre "Ferrero", una creación que, según las opiniones, estaba "tremenda" y hacía las delicias de los más golosos. Estos postres demuestran que la creatividad y el buen hacer de la cocina de SOMERA se extendían a todas las facetas del menú.

Ambiente y Servicio: Las Claves del Éxito

La experiencia en SOMERA no se limitaba a la comida. El local contaba con un ambiente acogedor y un servicio que recibía elogios de forma unánime. El personal era descrito como encantador, agradable, simpático y, sobre todo, muy profesional. La atención cercana y los buenos consejos a la hora de elegir platos contribuían a crear una atmósfera familiar y de confianza. Esta calidad en el trato humano es un factor diferencial que fideliza a la clientela y que, sin duda, fue uno de los pilares del éxito del gastro-bar.

Además, su ubicación en la Calle Ruamayor le permitía disponer de una fenomenal terraza, ideal para disfrutar de los días y noches de buen tiempo. Esta zona exterior, equipada con sombrillas, se convertía en un lugar perfecto para disfrutar de unas tapas o una cena al aire libre en el corazón del casco histórico. Para los días menos apacibles, el comedor interior, aunque no muy grande, ofrecía un espacio confortable y bien acondicionado. La combinación de una buena ubicación, una terraza atractiva y un interior acogedor hacía de SOMERA un lugar versátil y apetecible en cualquier época del año.

Aspectos a Mejorar y el Cierre Definitivo

A pesar de la abrumadora mayoría de comentarios positivos, existían pequeños detalles que algunos clientes señalaron como áreas de mejora. El tamaño reducido del local podía ser un inconveniente en momentos de alta afluencia, haciendo casi imprescindible la reserva para asegurar una mesa. Por otro lado, alguna crítica aislada mencionaba cierta falta de sincronización en la cocina, como el hecho de que los platos no siempre llegaran a la mesa en el orden más lógico. Por ejemplo, recibir unas zamburiñas después de un plato de carne podía romper el ritmo de la comida. Si bien parecían ser incidentes puntuales, son detalles que pueden deslucir una experiencia que, por lo demás, rozaba la excelencia.

El punto más negativo, sin duda, es su estado actual: "CERRADO PERMANENTEMENTE". La desaparición de SOMERA Gastro-Bar del circuito de bares para comer en Laredo es una pérdida significativa. Se fue un establecimiento que apostó por una cocina innovadora y de calidad, que cuidaba tanto el producto como al cliente, y que había logrado posicionarse como un referente para quienes buscaban algo más que las raciones tradicionales. Su legado es el de un bar que demostró que se puede innovar desde el respeto a la tradición, ofreciendo una experiencia gastronómica completa y memorable en el incomparable marco de la puebla vieja de Laredo.

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