Taberna Currito Chico
AtrásUbicada en la Plaza Salitre de Osuna, la Taberna Currito Chico se ha consolidado como una parada casi obligatoria para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica y a buen precio. Con una valoración general muy positiva por parte de cientos de clientes, este establecimiento demuestra que es posible fusionar la cocina tradicional con toques de creatividad sin que el bolsillo se resienta. Sin embargo, como toda taberna con carácter, presenta particularidades que conviene conocer antes de visitarla.
Calidad y Creatividad en cada Tapa
El punto fuerte de Currito Chico es, sin lugar a dudas, su propuesta culinaria. Los clientes coinciden en la excelencia de sus platos, describiendo cada bocado como una delicia. No se trata de un simple bar de tapas, sino de un lugar donde la innovación se hace presente en la carta. Platos como el brioche de carrillera o el de rabo de toro, y el tataki de secreto con pistacho, son mencionados repetidamente como imperdibles, demostrando una cocina que se atreve a ir más allá de lo convencional.
Las croquetas son otra de las estrellas, especialmente las de rabo de toro y las de puchero, elogiadas por su sabor y textura casera. La oferta se complementa con opciones más clásicas pero igualmente bien ejecutadas como la ensaladilla, la presa ibérica, el San Jacobo o diversas tostas, como las de sardina y anchoa. Esta variedad asegura que haya opciones para todos los gustos, desde los paladares más tradicionales hasta los que buscan nuevas sensaciones.
La clave del éxito: Comer barato sin renunciar a la calidad
Uno de los aspectos más valorados es su increíble relación calidad-precio. Con un nivel de precios catalogado como económico (1 sobre 4), permite disfrutar de una comida completa y de alta calidad por un coste muy asequible. Los comentarios lo describen como "bastante barato" y con un "precio fantástico", un factor decisivo que, sumado a la calidad de la comida, garantiza una clientela fiel y constante.
El Ambiente: Encanto y Desafíos de un Espacio Reducido
El local es descrito como "pequeñito", "recogido" y "encantador", adjetivos que evocan la atmósfera de una auténtica taberna andaluza. Este tamaño íntimo contribuye a crear un ambiente acogedor, pero también es su principal desventaja. El espacio es limitado y el bar se llena con facilidad, por lo que es altamente recomendable llegar temprano para conseguir un sitio, especialmente en la barra, donde se concentra gran parte de la acción.
Puntos a tener en cuenta antes de ir:
- Espacio limitado: Al ser un local pequeño, es habitual encontrarlo abarrotado. La paciencia y la planificación son clave.
- Tapas solo en la barra los fines de semana: Un detalle crucial que algunos clientes señalan es que durante los fines de semana, las tapas y raciones solo se sirven en la barra. Las mesas de la terraza, aunque disponibles, podrían estar reservadas para raciones completas. Es importante confirmar esta política al llegar.
- Servicio eficiente bajo presión: A pesar de que en horas punta puede haber muchos clientes para el personal disponible, el servicio es constantemente elogiado por su amabilidad, rapidez y eficiencia. Las camareras son descritas como "súper apañadas y muy agradables", manejando la alta demanda con profesionalidad.
- Día de cierre: La taberna cierra los martes, un dato a recordar para planificar la visita.
Recomendaciones Imprescindibles
Si visitas Taberna Currito Chico por primera vez, la opinión popular sugiere un recorrido por sus platos más aclamados. Aquí tienes una lista para no perderte lo mejor de su cocina:
- Croquetas: Imprescindibles las de rabo de toro y las de puchero.
- Brioches: Los de carrillera y rabo de toro son una apuesta segura por su originalidad y sabor.
- Tataki de Secreto Ibérico: Una muestra de la fusión creativa que ofrece el bar.
- Platos tradicionales: No hay que dejar de probar la presa ibérica, la ensaladilla y las diferentes tostas.
En definitiva, Taberna Currito Chico es uno de los bares más destacados de Osuna por méritos propios. Ofrece una experiencia culinaria memorable, donde la calidad, la creatividad y un precio justo son los protagonistas. Si bien su reducido espacio exige cierta previsión por parte del cliente, la recompensa es una comida excepcional en un ambiente vibrante y auténtico.