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Taberna La Romana

Taberna La Romana

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Av. Extremadura, 39, 41970 Santiponce, Sevilla, España
Bar
8.6 (833 reseñas)

Situada en la Avenida Extremadura de Santiponce, justo frente al imponente conjunto arqueológico de Itálica, se encuentra la Taberna La Romana, un establecimiento que ha logrado consolidarse como una parada de referencia desde su fundación en 2015. Ocupando la planta baja de un chalet, este negocio familiar combina un ambiente acogedor con una propuesta gastronómica que fusiona la tradición sevillana con toques contemporáneos. Su popularidad, especialmente durante los fines de semana, hace que la reserva previa sea una recomendación constante para quienes deseen asegurar un sitio en uno de sus tres pequeños salones interiores, su barra o su terraza cubierta.

Propuesta Gastronómica: Entre la Tradición y la Originalidad

La carta de Taberna La Romana, aunque no excesivamente extensa, se caracteriza por su equilibrio y originalidad. Aquí, el concepto de tapear se eleva con platos que, partiendo de recetas clásicas, incorporan giros creativos. Uno de los entrantes más celebrados es la ensaladilla rusa, que recibe un toque distintivo y crujiente con la adición de camarones fritos por encima, una combinación que los comensales describen como genial. Las croquetas caseras son otro de los pilares de su éxito; se sirven en surtidos de ocho unidades y son consistentemente elogiadas por su textura cremosa y su sabor intenso, representando a la perfección lo que se busca en los mejores bares de tapas.

Entre los platos que han generado un reconocimiento especial se encuentra el solomillo al Pedro Ximénez. Algunos clientes habituales no dudan en calificarlo como "el mejor solomillo que hay en toda Sevilla", un cumplido que subraya la calidad de la ejecución y del producto. Sin embargo, no todas las propuestas reciben una aclamación unánime. El brioche de pringá con roquefort, aunque interesante en su concepción, ha sido señalado por algunos por el potente sabor del queso azul, que puede llegar a eclipsar los matices de la pringá. Este es un detalle a tener en cuenta para aquellos con paladares menos habituados a sabores intensos.

El establecimiento también se ha hecho un nombre gracias a sus tortillas individuales, que pueden personalizarse con diversos ingredientes, y a sus "patatas italianas" con alioli y huevo frito, un plato contundente y muy popular. La oferta se completa con opciones de fusión como gyozas de pollo, alitas BBQ o un pan bao de carrillada, demostrando una voluntad de adaptarse a nuevas tendencias sin perder su esencia. Este enfoque convierte a La Romana en un lugar versátil, apto tanto para quienes buscan unas tapas y raciones tradicionales como para los que prefieren probar algo diferente.

Atención al Cliente y Ambiente

Uno de los puntos fuertes más destacados de forma consistente es la calidad del servicio. El personal, compuesto por miembros de la familia propietaria, es descrito como atento, agradable y muy profesional. Los camareros se muestran eficientes y majos, gestionando el local con soltura incluso en momentos de máxima afluencia. Este trato cercano y eficaz contribuye a crear una atmósfera acogedora donde los clientes se sienten a gusto, ya sea para tomar unas cervezas rápidas o para disfrutar de un almuerzo o cena completos.

El local se distribuye en varios espacios, incluyendo una terraza cerrada con toldos. Si bien este espacio exterior es una ventaja, algunos visitantes han señalado una carencia durante los meses más fríos: la falta de estufas, lo que puede hacer la experiencia menos confortable dependiendo de la época del año. El interior, decorado con paredes en tonos pastel y estanterías repletas de botellas de vino, ofrece un entorno rústico y a la vez contemporáneo, con un nivel de ruido soportable incluso cuando está lleno.

Aspectos a Considerar y Final

Taberna La Romana se presenta como un bar muy sólido, con una valoración general muy positiva, cimentada en una comida de calidad, un servicio excelente y una relación calidad-precio muy competitiva, catalogada con un nivel de precios 1 (económico). Su ubicación estratégica cerca de Itálica lo convierte en una opción ideal para redondear una visita cultural.

No obstante, hay pequeños detalles que los futuros clientes deben conocer. Además del ya mencionado brioche de pringá, que puede resultar intenso, y la climatización de la terraza, algunos comentarios aislados mencionan cambios en el tamaño de las raciones. Por otro lado, un aspecto señalado por un crítico gastronómico es la carta de vinos; a pesar de la decoración, la selección se centra principalmente en Rioja y Ribera del Duero, echándose en falta una mayor representación de vinos andaluces. A pesar de estos puntos, que pueden ser subjetivos o circunstanciales, el balance general es abrumadoramente favorable. Es un bar económico que no escatima en calidad, un lugar donde la cocina casera bien ejecutada y el trato amable son la norma. Sin duda, una elección muy recomendable para tapear en Santiponce.

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