Taberna Laredo
AtrásUbicada en la calle del Doctor Castelo, en pleno distrito de Retiro, Taberna Laredo se ha consolidado como una referencia ineludible en el panorama gastronómico madrileño. Este establecimiento, gestionado por los hermanos Laredo, ha trascendido la etiqueta de simple restaurante para convertirse en uno de los bares más aclamados de la zona, un lugar donde la cocina de producto de alta calidad se encuentra con una bodega excepcional y un servicio que roza la excelencia. No es un local para una visita improvisada; su popularidad exige planificación, pero la experiencia, en su mayor parte, justifica el esfuerzo.
El concepto de Laredo se centra en ofrecer versiones creativas de platos clásicos españoles, manteniendo siempre un profundo respeto por la materia prima. El local se divide en dos ambientes bien diferenciados: una planta baja dominada por una amplia barra y mesas altas, ideal para un tapeo más informal, y un comedor en la planta superior, más formal y acogedor. La decoración es moderna y elegante, con la impresionante cava de vinos a la vista como protagonista, un claro indicativo de la importancia que se le otorga al maridaje.
Una oferta culinaria que genera consenso
La carta de Taberna Laredo es un desfile de productos de temporada tratados con maestría. Entre los platos que han alcanzado un estatus casi legendario entre su clientela fiel, destacan las chuletillas de conejo al ajillo. Mencionadas repetidamente por los comensales como un plato imprescindible, su popularidad es tal que para muchos es el principal motivo de la visita. Otros platos que reciben elogios constantes son las croquetas de jamón, las berenjenas fritas y los creativos baos, demostrando una versatilidad que va más allá de la tradición pura y dura.
La calidad se extiende a lo largo de toda la oferta. Desde entrantes como las gildas o el calamar de pota hasta platos más contundentes como los mejillones en salsa de mojo picón o las coquinas. El salmorejo también es señalado como uno de los mejores de la capital. Esta consistencia en la calidad es lo que ha cimentado su reputación y le ha valido una calificación media de 4.5 sobre 5 con miles de valoraciones, un logro notable en el competitivo sector de los bares en Madrid.
La experiencia en la barra: el corazón del tapeo
Para aquellos que buscan una experiencia más dinámica, la barra de Laredo es una de las mejores de la ciudad. Aquí, el ambiente es vibrante y bullicioso, especialmente durante los fines de semana. Comer en la barra permite disfrutar de la misma calidad culinaria en un formato de raciones y medias raciones, perfecto para compartir y probar una mayor variedad de la carta. El servicio en esta zona, personificado en figuras como Javier, uno de los hermanos, es descrito como atento y profesional, capaz de guiar a los clientes a través de las especialidades de la casa incluso en los momentos de mayor afluencia.
La bodega: un pilar fundamental con matices
Uno de los mayores atractivos de Taberna Laredo es, sin duda, su impresionante bar de vinos. La bodega, cuidada personalmente por el hermano sumiller, Miguel Laredo, cuenta con más de trescientas referencias. Es una selección que abarca desde denominaciones de origen conocidas hasta joyas ocultas y vinos internacionales, ofreciendo opciones para todos los gustos. Dejarse aconsejar por el personal es una práctica recomendada, ya que a menudo descubren a los clientes vinos que se salen de lo convencional y que armonizan perfectamente con la comida.
Sin embargo, este punto fuerte también presenta un matiz a considerar: el precio. Algunos clientes han señalado que el coste de los vinos puede ser hasta un 30% superior al de otros establecimientos de nivel similar en la misma calle. Aunque otros comensales aseguran que hay opciones para todos los bolsillos, es un factor a tener en cuenta para quienes vigilan el presupuesto. La calidad y la amplitud de la selección son indiscutibles, pero pueden implicar un desembolso mayor al esperado.
Aspectos a considerar antes de la visita
A pesar de la avalancha de críticas positivas, existen algunos puntos débiles o, más bien, consideraciones importantes para cualquier potencial cliente. El más crucial es la necesidad de reservar con mucha antelación. La fama del local hace que conseguir mesa, especialmente para cenar o durante el fin de semana, sea una tarea complicada si no se planifica. Esta alta demanda es un testimonio de su éxito, pero también una barrera de entrada para la espontaneidad.
Otro punto de debate son los postres. Mientras algunos clientes alaban la torrija o la tarta Laredo, otros las han encontrado decepcionantes y no a la altura del resto de la propuesta culinaria. Esta disparidad de opiniones sugiere que, si bien los platos principales son una apuesta segura, los postres pueden ser una experiencia más subjetiva.
El precio y el ambiente
Taberna Laredo se posiciona en un rango de precio medio-alto (nivel 3 de 4). Una comida o cena completa difícilmente bajará de los 50-60 euros por persona, especialmente si se explora la carta de vinos. Es un precio que la mayoría considera justo por la alta calidad del producto y el servicio, pero que lo aleja de ser una opción para el día a día. Además, debido a su popularidad, el local puede resultar ruidoso y abarrotado, algo que para algunos forma parte del encanto de un bar de tapas concurrido, pero que otros pueden encontrar agobiante.
- Lo mejor: La calidad excepcional y consistente de sus platos, especialmente las chuletillas de conejo. El servicio profesional y amable, y una bodega de vinos espectacular.
- Lo peor: La imperiosa necesidad de reservar con mucha antelación. Los precios, sobre todo en los vinos, pueden ser elevados en comparación con la competencia. El nivel de ruido en horas punta.
En definitiva, Taberna Laredo no es solo un negocio de hostelería, es una institución en el barrio de Retiro. Un lugar que cumple con las altas expectativas que genera, ideal para una celebración, una comida de negocios o simplemente para darse un homenaje gastronómico. Sabiendo que se debe reservar con tiempo y estar preparado para un ambiente animado y una cuenta acorde a la calidad, la visita se convierte en una experiencia memorable y una de las paradas obligatorias para entender por qué la zona de Ibiza es uno de los epicentros del buen comer en Madrid.