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Taberna Ultramarín | Restaurante Arganzuela

Taberna Ultramarín | Restaurante Arganzuela

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C. de Jaime el Conquistador, 31, Arganzuela, 28045 Madrid, España
Bar Cervecería Restaurante Restaurante de cocina española Restaurante especializado en tapas Restaurante mediterráneo Taberna
8 (1599 reseñas)

En el distrito de Arganzuela, concretamente en la Calle de Jaime el Conquistador, se encuentra la Taberna Ultramarín, un establecimiento que ha logrado generar una conversación constante entre los aficionados a la gastronomía madrileña. Su propuesta se asienta sobre una base de cocina tradicional de mercado, pero con una ejecución y un ambiente que buscan diferenciarse. Se presenta como un bar-restaurante versátil, un lugar apto tanto para una comida completa como para un aperitivo más informal, convirtiéndose en un punto de encuentro para vecinos y visitantes de la zona cercana a Matadero Madrid.

El nombre del local, "Ultramarín", evoca a las antiguas tiendas de ultramarinos, esos comercios de barrio donde se podía encontrar desde conservas y embutidos hasta productos llegados de lejos. Esta inspiración se refleja claramente en la decoración, que combina elementos de taberna clásica, como los azulejos y la madera, con un toque marinero y moderno, creando un espacio acogedor y con personalidad. Los grandes ventanales permiten la entrada de luz natural, contribuyendo a una atmósfera agradable y animada, que según múltiples opiniones, es uno de sus puntos fuertes. Es el tipo de bar con encanto que invita a quedarse.

Análisis de la Experiencia Gastronómica

La carta de Ultramarín es un reflejo de su filosofía: producto de calidad y recetas reconocibles con un giro particular. Sin embargo, es aquí donde surgen las opiniones más polarizadas. El plato estrella, y el más comentado, son los torreznos. Anunciados como hechos a baja temperatura, la mayoría de los clientes los celebran como crujientes, sabrosos y perfectamente ejecutados, algunos incluso destacando el toque de ralladura de lima que les añade un frescor inesperado. No obstante, este plato insignia no está exento de críticas. Algunos comensales han reportado una experiencia decepcionante, describiendo los torreznos como "tiesos" y cuestionando que la técnica de cocción lenta se haya aplicado correctamente, lo que sugiere una posible inconsistencia en la cocina.

Otro plato que genera debate son los huevos rotos con sobrasada. Mientras muchos lo disfrutan por su contundencia y sabor, ha recibido críticas por el uso de patatas que, según algunos paladares, no parecían caseras, un detalle que puede decepcionar a quienes buscan una experiencia completamente artesanal. La "marinera", un aperitivo clásico, también ha sido objeto de controversia. La decisión de servirla sobre picos de pan en lugar de las tradicionales rosquillas, y con una ensaladilla que incluye cebolla, ha sido vista por algunos puristas como una desviación innecesaria de la receta original.

Más allá de la Polémica: Otros Platos y Propuestas

A pesar de estas críticas puntuales, la oferta de raciones y platos es amplia y cuenta con numerosas valoraciones positivas. Las porciones suelen ser descritas como generosas, hasta el punto de que no es raro que los clientes pidan las sobras para llevar. Los postres también reciben elogios por ser sabrosos y un buen cierre para la comida. La propuesta de Ultramarín funciona bien como un bar de tapas, ideal para tomar algo y probar diferentes especialidades. Es un lugar popular para la hora del vermú, acompañado de clásicos bien ejecutados que, en general, satisfacen a la clientela.

El Servicio y el Ambiente: El Gran Valor Añadido

Si hay un aspecto en el que la Taberna Ultramarín cosecha un consenso casi unánime es en la calidad de su servicio. Los camareros son descritos consistentemente como amables, profesionales, atentos y eficientes. Incluso en las reseñas más críticas con la comida, se suele salvar al personal, destacando su simpatía y buen hacer. Nombres como Daniel y Marina han sido mencionados específicamente por clientes satisfechos, lo que indica un trato cercano y personalizado que fideliza a la clientela. Esta atención es fundamental para la experiencia en cualquier bar en Madrid y aquí parece ser una prioridad.

El ambiente, como se mencionó, es otro de sus pilares. Es un local que suele estar lleno, especialmente durante los fines de semana y las horas punta, lo que crea una atmósfera vibrante y animada. Por este motivo, es altamente recomendable realizar una reserva previa para asegurar una mesa y evitar esperas. La popularidad del establecimiento es un arma de doble filo: garantiza un ambiente concurrido pero también puede llevar a un servicio más apurado en momentos de máxima afluencia, aunque las quejas en este sentido son minoritarias.

La Cuestión del Precio: ¿Justificado o Excesivo?

El nivel de precios de Taberna Ultramarín se sitúa en un rango medio. Para algunos clientes, la relación calidad-precio es razonable, considerando la calidad del producto, el tamaño de las raciones y el excelente servicio. Sin embargo, para otros, el coste resulta elevado, calificándolo incluso de "estafa". Una cuenta de 50 euros por tres raciones y tres bebidas, como reportó un cliente, puede parecer excesiva si la calidad de la comida no cumple con las expectativas generadas. Esta disparidad de opiniones sugiere que la percepción del precio está directamente ligada a la experiencia individual con los platos servidos ese día. Unos torreznos perfectos justifican un precio que unos torreznos deficientes convierten en un gasto doloroso.

Recomendaciones

Taberna Ultramarín es un actor relevante en la escena gastronómica de Arganzuela. Su éxito se basa en una combinación ganadora: un local atractivo y cómodo, un servicio que roza la excelencia y una propuesta de cocina tradicional española que, cuando acierta, deleita. Es un lugar perfecto para disfrutar de unas cañas y tapas o para una cena informal en un ambiente animado.

No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de la existencia de críticas recurrentes sobre la inconsistencia en algunos de sus platos más emblemáticos y sobre un nivel de precios que a algunos les parece elevado. La experiencia puede variar, y lo que para muchos es una visita de cinco estrellas, para otros puede resultar una decepción. La recomendación es ir con una mente abierta, reservar con antelación y quizás centrarse en los platos que reciben elogios más consistentes, sin dejar de probar, bajo propio riesgo, sus famosos pero polémicos torreznos.

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