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The Olde Ninth

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CC Campo Golf La MARQUESA 1-2, 03170 Rojales, Alicante, España
Bar
8.4 (55 reseñas)

Ubicado junto al conocido campo de golf La Marquesa en Rojales, Alicante, The Olde Ninth se presenta como un bar de estilo predominantemente británico que ha logrado consolidarse como un punto de encuentro popular, sobre todo entre la comunidad internacional y los aficionados al golf. Su propuesta se centra en ofrecer un ambiente relajado y una carta de comida casera, pero la experiencia del cliente parece variar significativamente dependiendo de factores clave como el idioma y, en ocasiones, la disponibilidad del servicio.

Emplazamiento y Ambiente: Un Balcón al Golf

Uno de los atractivos más destacados de The Olde Ninth es, sin duda, su localización. Estar situado en el Centro Comercial Campo Golf La Marquesa le proporciona una clientela natural de jugadores que buscan un lugar para relajarse tras una jornada deportiva. Su terraza es particularmente apreciada, ofreciendo vistas directas al campo de golf. Varios clientes han señalado este espacio como uno de sus favoritos, describiéndolo como un bar con terraza amplio y abierto, lo que permite disfrutar del entorno sin las molestias del humo para quienes no fuman. El interior, por su parte, sigue la línea de un pub tradicional, un espacio funcional que, según algunas reseñas, complementa la experiencia con elementos como mesas de billar y pantallas para eventos deportivos. En general, el ambiente es descrito como hogareño y agradable, ideal para una comida informal o para tomar una cerveza tranquilamente.

La Propuesta Gastronómica: Sabor Británico a Precios Razonables

La cocina de The Olde Ninth se orienta claramente hacia los platos de la gastronomía británica. Las reseñas destacan de forma recurrente el almuerzo de los domingos (Sunday lunch) como uno de sus puntos fuertes, convirtiéndose en una opción favorita para muchos de sus clientes habituales. Platos como el rosbif, el 'cauliflower cheese' y los filetes son mencionados positivamente. Además, la oferta se extiende a desayunos, hamburguesas y postres caseros como el 'ice cream sundae', que un cliente calificó como el mejor de la zona. Un aspecto que se valora de forma consistente es la relación calidad-precio, considerada por muchos como excelente y justa. Esto lo posiciona como una opción atractiva no solo para una comida completa, sino también para un café o un aperitivo sin que el presupuesto se vea comprometido.

El Servicio: Entre la Amabilidad y la Inconsistencia

El trato al cliente en The Olde Ninth genera opiniones marcadamente contrapuestas. Por un lado, una parte importante de los visitantes alaba sin reservas la amabilidad y la eficiencia del personal. Comentarios como "muy amables", "excelente personal y servicio" o "el personal es alegre" son frecuentes y describen un equipo dispuesto a ayudar y a ofrecer una experiencia positiva. Esta cordialidad es un pilar fundamental que fideliza a su clientela.

Sin embargo, esta percepción no es unánime. Existe una crítica severa y muy específica que apunta a una grave falta de servicio. Un cliente relató una experiencia muy negativa al llegar a las 20:45, una hora punta en España, y encontrar al personal dentro pero con las puertas cerradas y sin disposición a atender a los varios grupos de personas que esperaban. Este tipo de incidente, aunque pueda ser aislado, representa un fallo importante en la operativa de cualquier negocio de hostelería y genera una gran desconfianza en potenciales clientes que buscan fiabilidad, sobre todo considerando sus amplios horarios de apertura teóricos, de 10:00 a 00:00 todos los días.

La Barrera del Idioma: Un Factor Determinante

El aspecto más divisivo y comentado de The Olde Ninth es, sin duda, el idioma. Múltiples reseñas de clientes españoles señalan una dificultad crítica: el personal no habla español. Esta situación ha sido descrita con sorpresa y frustración, ya que limita la capacidad de comunicación a aquellos que no dominan el inglés. Un cliente lo calificó como "flipante", expresando que de no haber hablado inglés, no habría podido ni pedir una bebida. Otro, aunque valoró la amabilidad del equipo, reconoció que tuvieron que "arreglárselas" para poder comunicarse. Esta característica define de manera clara el perfil de su clientela principal, orientada casi en exclusiva al público expatriado de habla inglesa. Si bien esto puede crear un entorno muy cómodo y familiar para este colectivo, supone una barrera de entrada considerable para el público local o para turistas de otras nacionalidades, algo poco común en los bares de la zona.

Conclusiones Finales

The Olde Ninth es un establecimiento con una identidad muy definida. Es un bar de estilo británico que aprovecha su excelente ubicación junto al campo de golf para ofrecer un refugio agradable con buena comida a precios competitivos. Su terraza con vistas y su famoso almuerzo dominical son sus grandes bazas.

No obstante, los potenciales clientes deben ser conscientes de sus dos grandes debilidades. La primera es la inconsistencia en el servicio, con reportes que van desde la máxima amabilidad hasta el cierre inesperado en horas de actividad. La segunda, y más estructural, es la barrera idiomática, que lo convierte en un local poco accesible para quienes no hablan inglés. Para el residente o turista británico, The Olde Ninth puede ser un rincón familiar y acogedor. Para el cliente español, la experiencia puede resultar frustrante y limitada, dependiendo de su capacidad para comunicarse en inglés y de la suerte que tenga con la disponibilidad del servicio en el día de su visita.

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