Bar Mesón Molinero
AtrásUbicado en el barrio del Zaidín, el Bar Mesón Molinero se ha consolidado como una parada casi obligatoria para quienes buscan la esencia del tapeo granadino lejos de las aglomeraciones turísticas del centro. Este establecimiento familiar, que abrió sus puertas en 1985, mantiene la promesa de una experiencia culinaria auténtica, centrada en la generosidad de sus platos y una atmósfera de bar de barrio genuina y bulliciosa. Su proximidad al estadio de fútbol Los Cármenes lo convierte, además, en un punto de encuentro popular antes y después de los partidos.
La experiencia gastronómica: abundancia y sabor tradicional
El principal atractivo del Mesón Molinero es, sin lugar a dudas, su comida. Aquí, el concepto de cerveza y tapa se lleva a un nivel superior, donde cada consumición viene acompañada de una tapa que, en muchos casos, podría considerarse una media ración. Los clientes habituales y los visitantes primerizos coinciden en un punto clave: las porciones son inmensas. Un comentario recurrente es que con un par de rondas se puede comer perfectamente, lo que lo posiciona como un lugar ideal para tapear en Granada sin gastar una fortuna.
Entre las especialidades más aclamadas se encuentra el jamón asado, descrito por muchos como "increíble" y un verdadero estandarte de la casa. También destacan las patatas rellenas, una tapa tan contundente que sorprende por su tamaño y sabor. Para quienes optan por pedir raciones, la sorpresa es mayúscula; las medias raciones de cazón o rejos son tan generosas que fácilmente podrían pasar por raciones completas en otros establecimientos. La cocina apuesta por la comida casera y de calidad, utilizando materia prima adquirida en comercios locales, lo que se refleja en el sabor de sus platos. La oferta es variada, con más de una veintena de tapas diarias donde el pescado frito o a la plancha es el fuerte al mediodía, mientras que por la noche triunfan las patatas asadas.
Un sistema de tapas con matices
Una de las grandes ventajas de este bar de tapas es la posibilidad de elegir la tapa que acompaña a la bebida, permitiendo hasta dos variedades distintas por mesa. El personal suele recitar las opciones disponibles con amabilidad, una práctica que enriquece la experiencia. Sin embargo, es importante señalar que esta flexibilidad puede tener excepciones. Algunos clientes han reportado que, en días de mucha afluencia o a ciertas horas como el mediodía, la elección puede verse limitada a una única opción, como los huevos rotos. Esta inconsistencia parece depender del volumen de trabajo en la cocina, un detalle a tener en cuenta para gestionar las expectativas.
Ambiente y servicio: entre la calidez y los desafíos
El Mesón Molinero ofrece dos ambientes distintos: un salón interior y una amplia terraza exterior, operativa durante todo el año. El interior, decorado al estilo de una posada acogedora, puede resultar bastante ruidoso, un rasgo característico de los bares populares y concurridos de España. Para aquellos que prefieren una conversación más tranquila, la terraza es una mejor opción, aunque presenta sus propios desafíos.
El servicio es un punto con opiniones encontradas. Mientras muchos clientes alaban la amabilidad y simpatía del personal, otros señalan que el servicio puede ser lento, especialmente en la terraza cuando está a cargo de un solo camarero. Esta falta de personal en momentos punta puede llevar a esperas prolongadas tanto para pedir como para ser servido. La rapidez parece ser variable, dependiendo del día y la hora de la visita.
Aspectos a mejorar: transparencia y gestión de reservas
A pesar de su alta valoración general, existen algunas críticas recurrentes que un potencial cliente debería conocer. El aspecto más sensible tiene que ver con la facturación. Varios comensales han expresado su descontento al recibir la cuenta de forma verbal, sin un ticket detallado que desglose los cargos, lo que ha generado dudas sobre la exactitud del importe final. Se han dado casos de clientes que sintieron que el precio fue "al gusto del camarero". Para evitar malentendidos, es muy recomendable solicitar siempre el ticket impreso.
Otro punto de fricción es la política de reservas. Aunque en su página web se ofrece la posibilidad de reservar online, algunos usuarios han informado de dificultades o negativas al intentar hacerlo por teléfono, para luego encontrar mesas marcadas como "reservadas" al llegar al local. Esta aparente contradicción ha causado frustración en algunos visitantes.
Información práctica para tu visita
Ubicación y Precios
El bar se encuentra en la Calle Pintor Hermenegildo Lanz, 9, en el barrio del Zaidín. Se clasifica con un nivel de precio 1, lo que indica que es una opción muy económica y uno de los mejores bares de Granada para dónde comer barato y bien.
Horario
Es fundamental tener en cuenta su horario antes de planificar una visita:
- Lunes: 12:00–24:00
- Martes: Cerrado
- Miércoles: 18:00–24:00
- Jueves: 12:00–24:00
- Viernes: 12:00–1:00
- Sábado: 12:00–1:00
- Domingo: 12:00–1:00
En definitiva, el Bar Mesón Molinero es un reflejo fiel de la cultura de la tapa granadina: generosidad, sabor y un ambiente vibrante. Es el lugar perfecto para quienes buscan raciones abundantes y una experiencia local auténtica. Si bien el ruido interior, la posible lentitud del servicio y la falta de claridad en la cuenta son aspectos a considerar, la calidad y cantidad de su comida suelen compensar con creces estos inconvenientes, haciendo que la mayoría de los que lo visitan, repitan.